“Benidorm me evoca sensaciones muy buenas y disparatadas”

Unos minutos con el escritor Andrés Barba, que acaba de publicar “Las manos pequeñas” (Anagrama)

El madrileño Andrés Barba Muñiz (1975) se dio a conocer con “La hermana de Katia”, finalista del Premio Herralde. En 2004 publicó su novela “Ahora tocad música de baile” y el libro de relatos “La recta intención” a la que siguieron dos premios, el Torrente Ballester de narrativa por “Versiones de Teresa” y el Anagrama de ensayo en colaboración con Javier Montes por “La ceremonia del porno”. Acaba de editar en su editorial de siempre, Anagrama, su última obra, “Las manos pequeñas”. El libro relata la historia de Marina, una niña de siete años recién ingresada en un orfanato, y las estrategias de ella y de sus nuevas compañeras por conocerse, admirarse y odiarse.

-. Usted ha afirmado que el talento literario fundamentalmente es saber mirar.

Sí, eso creo. O, más que saber mirar, saber descubrir lo significativo unido al talento para desplegarlo narrativamente.

-. La crítica ha dicho que ha escrito una novela breve con el deseo como enigma o salvación.

Es una lectura posible, y bastante acertada de cierta intención del texto, aunque yo la calificaría más bien como una historia de amor y violencia entre niñas.

-. Su preocupación por alejar las novelas que escribe de su propia experiencia le ha movido a adoptar protagonistas femeninas, como es el caso de “Las manos pequeñas”.

La elección de las niñas está determinada por muchas cuestiones, la principal de ellas es que las niñas tienen una relación muy especial con la palabra, con lo verbal, que ejerce una enorme influencia en sus relaciones.

-. Esta historia de amor y de violencia infantil está basada en una historia real ocurrida en un orfanato de Río de Janeiro (Brasil). ¿La realidad supera de nuevo a la ficción?

Cuando la ficción es excelente a veces consigue superar a la realidad.

-. Usted escribió sobre Benidorm en 2005 para la prensa nacional. ¿Qué opinión tiene hoy de la localidad, que sensaciones le evoca?

Las mismas que entonces, muy buenas y disparatadas.