“LO TENEIS JODIDO”

Mientras el turismo sigue manteniéndose firme en cuanto a ocupación (otra cosa es la rentabilidad), el comercio sigue atravesando muchas dificultades para poder sobrevivir a esta crisis. El consumo sigue castigando a este sector que podría cerrar el 2010 con un descenso alrededor del 20% con respecto al año pasado.
El comercio de Benidorm debe replantearse el futuro a corto, medio y largo plazo, si no lo hace, muchos empresarios más cerrarán sus puertas como lamentablemente estamos viendo cada día. La ausencia de unión de los comerciantes, la escasa aplicación de las nuevas tecnologías (fax, correo electrónico, Web..), la falta de innovación de producto, la incompleta modernización de los establecimientos o la inadecuada formación empresarial, son algunas de las causas por las que una parte del comercio de Benidorm se ha quedado estancado por no decir obsoleto. La realidad es que hemos pasado de una época en que los clientes nos compraban los productos sin apenas esfuerzo a tener que venderlos en un mercado mucho más competitivo, agresivo y escaso de dinero. Me consta que desde AICO y la Concejalia de Comercio se está trabajando para intentar cambiar el rumbo, pero muchas veces son los propios comerciantes los que bloquean las posibles soluciones. Otro de los problemas, es el comercio llamado “asiático”. Éstos están proliferando de una manera irracional y sin hacer ruido, adueñándose de algunas zonas emblemáticas como la Avenida Mediterráneo o Jaime I. Aquí la solución pasaría, por un lado, por controlar el tema de los horarios evitando aperturas de 15 horas diarias -siendo esto responsabilidad exclusiva del Ayuntamiento- y por otro solucionar de una vez por todas el problema de los desahucios (eternos) de los morosos, que provocan que los arrendadores opten por la garantía de alquilar a los “chinos” que normalmente pagan y no te crean problemas. En definitiva, hay que “ponerse las pilas” y pensar en serio que esta crisis, que precisamente para los chinos significa oportunidad, no es ninguna broma, y estamos obligados a adaptar las empresas a los tiempos que corren y gestionarlas más como empresarios que como vendedores “ambulantes”, de no hacerlo así, recordaré una frase de Michael Douglas explicando la crisis a unos universitarios en la película Wall Street: “lo tenéis jodido”.

J. Balastegui