Jun 03

España se enfrenta a una reestructuración profunda con medidas que no favorecerán el crecimiento ni la creación de empleo

La economía española marchará durante mucho tiempo por senderos marcados por una crisis de la que no podemos deshacernos y que, inexorablemente, nos devuelve a la cruda realidad de la escasa “productividad española”. La inoperancia del ejecutivo de Zapatero para ayudarnos a mejorar es tan evidente como la “nube” consumista en la que hemos vivido los españoles durante los años de bonanza.
Ahora nos toca acatar diez medidas que casi vienen impuestas por las exigencias de la Europa del Euro. Unas medias hechas para reducir el déficit y evitar convertirnos en un nuevo “caso Grecia”, pero que nos lastran porque frenarán el consumo y la creación de empleo… y además subirá el IVA.

Los analistas económicos son contundentes a la hora de valorar el decálogo de medidas que pondrá en marcha Zapatero: son necesarias para contener el déficit y afrontar la deuda, pero frenarán el crecimiento y la creación de empleo. No obstante, la cuestión de fondo a nivel social debería empujarnos a una reflexión más profunda: ¿podemos generar empleo sólido con el actual sistema productivo? La respuesta a esta pregunta es un NO tan contundente que España entera deberá implicarse en una reflexión a fondo sobre cómo podemos hacer frente a nuestro futuro laboral, empresarial, productivo y, sobre todo, europeo.
Europa y los países mas ricos nos prestaron dinero a espuertas durante los años de bonanza, dinero que nosotros nos hemos dedicado a gastar con el beneplácito bancario, viviendo muy por encima de nuestras posibilidades al son del brutal desarrollo del ladrillo. Y decimos brutal por todo lo que ha arrastrado: sueldos inexplicables, precios escandalosos, sobreoferta, créditos otorgados sin apenas garantías, coches de alta gama para empleados de escalafón bajo… y la piñata se rompió y no quedaba más.
Y ahora toca cambiar de verdad
Este año ya hemos visto como la bolsa sí ha reflejado nuestra particular situación económica, con el Ibex claramente perjudicado por el incremento de la tasa de paro y el creciente endeudamiento. Y el mínimo atisbo de crecimiento que afloraba se ve frenado por una realidad tozuda: no podemos seguir con el modelo que nos ha llevado hasta aquí, hay que renovar el sistema productivo y, evidentemente, esa es una tarea que nos llevará años. El turismo y el sector servicios tiran del carro en buena medida, pero necesitamos apostar por una industria sólida, competitiva en Europa y que nos permita ser menos vulnerables a los vaivenes de la macroeconomía.
Los ajustes económicos llegan tras haber perdido un tiempo precioso, en el que se ha negado hasta la existencia de la crisis, que ha pasado de no existir a ser la peor de los últimos 70 años y que hoy hace obligadas medidas impopulares, criticadas y puede que hasta antisociales.
Medidas impopulares
Las diez medidas de Zapatero se resumen, en terminos generales, en contención del gasto en la administración pública (sueldos), así como en reducción de las inversiones, tanto en ayudas sociales como en ejecución de obras. Dicho así suena lógico, pero España está en pie de guerra por la congelación en la revalorización de las pensiones, porque supone atacar a las economías más débiles. Tanto es así que el propio gobierno se ha sacado de la chistera un “nuevo impuesto para los más ricos” para intentar compensar.
Y es esa incertidumbre que provoca Zapatero la que tiene a los españoles groguis. Es cierto que hacen falta medidas muy serias para sacar a España de la crisis y para generar empleo, pero no es menos cierto que la confianza actual en quienes tienen que adoptar esas medidas está contra las cuerdas, y que la oposición no tiene fuerza moral para erigirse en una alternativa.
España debe construir un nuevo modelo económico más sostenible, apostando por la generación real de riqueza y no por la riqueza generada por la especulación. De momento el panorama es difícil para los próximos meses, ya que se teme incluso que haya nuevas subidas de impuestos. De momento, el mes que viene sube el IVA.


 

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