BENIDORM RESISTE

Las cifras de pernoctaciones de agosto y septiembre han demostrado que Benidorm sigue siendo la capital del turismo por excelencia. De nada sirven los esfuerzos de nuestros competidores por desacreditar la imagen de Benidorm a la mínima oportunidad.
Con el sector de la construcción en coma profundo y con una industria, en general, poco productiva y menos competitiva, han hecho que el turismo sea el sector más asentado, rentable y que mantiene cientos de miles de puestos de trabajo en un país con la “industria” de parados más grande de Europa.
Nos guste o no, esta es la realidad que tenemos. Aun pudiendo estar de acuerdo con el ex ministro Borrell, cuando dice que somos “un país de camareros y albañiles y que así no vamos a ningún sitio”, no debe olvidar que su partido, el PSOE, no ha hecho precisamente mucho para cambiar esta situación, más bien al revés.
Benidorm es un fenómeno a estudiar por las universidades, es una especie de tsunami turístico que ha pasado de ser criticado denominándolo “urbanismo salvaje” a ser alabado por su construcción vertical, que es la que menos perjudica el medio ambiente y donde por cierto, ha enamorado a algunos de los más prestigiosos arquitectos del mundo.
Un dato más del tirón de Benidorm lo encontramos en el incremento del 16% en la venta de viviendas compradas por madrileños en la provincia de Alicante durante el 1º semestre del año. Es sin duda, una gran noticia, saber que, una inversión tan importante para una familia, lo hagan en nuestra ciudad, señal inequívoca, de que Benidorm es una garantía de futuro.
Esta semana se celebra la última feria inmobiliaria del año en Madrid, El Mirador estará presente una vez más y les contará cómo le ha ido a la ciudad en en esta cita, aunque seguimos pensando que es una ocasión perdida más del Ayuntamiento para asistir a una feria de esta importancia, que puede ser muy rentable por muy poca inversión, sobre todo si se sabe gestionar bien el espacio. Pero claro eso ya es pedirle mucho a los políticos actuales, que ven mejor gastarse el dinero en el día Mundial del Turismo, en una paella gigante para todos y encima hacerla frente a un Restaurante-Arroceria de la ciudad. Esto, ¿a qué les recuerda?