Carta al Director

LA SEGUNDA TRANSICIÓN

Decía Schopenhauer que “un peligro conocido no es un peligro, es un riesgo”, el riesgo que no sabemos ver, es el verdadero peligro.

Hoy, echando un vistazo al lodazal en el que se ha convertido nuestro panorama público-político, vemos a la derecha chalaneando con las mafias del pelotazo y el gusto mas hortera, y a la izquierda montando la opereta cómica de la desafiliación para asaltar los cargos públicos que no supieron ganar en las urnas, el riesgo que ya todas las encuestas empiezan a demostrar es el desinterés de la población por lo que hacen unos y otros, pero el verdadero peligro es que esa desidia ciudadana perpetúe esta partitocracia, tan lejana de la verdadera democracia, conjurada por una casta política que cada día tiene menos reparo en actuar sin contar para nada con quienes pagan sus sueldos, y demasiadas veces sus vicios.

Los españoles estamos orgullosos de nuestra transición política hacia la democracia, pero se hace urgente, una segunda transición, basada en tres pilares, que no se supo o no se pudo reforzar en aquellos días tan difíciles para el consenso.

Urge reformar la ley electoral, para acercarla a los deseos explícitos de los votantes, queda pendiente la creación de una autentica conciencia de contribuyente donde cada céntimo, sea visto como un esfuerzo ciudadano para el bien común, que no puede ser derrochado ni malversado impunemente, y lo más importante, es imprescindible una profunda reforma judicial que garantice que sin ninguna demora, quien la hace, la paga.

“Quien ha perdido la esperanza también ha perdido el miedo: eso es estar desesperado” decía tambien Schopenhauer, yo tengo mucho miedo de estos políticos pero no he perdido la esperanza.

Iñigo Martín-Santos