Cenas engañosas

J. Balastegui
La última cena (y no les hablo del cuadro de Leonardo da Vinci), sino de la del PP en el Hotel de Loix del pasado jueves, ha intentado contrarrestar a la del PSOE de la semana anterior en el Hotel Mediterráneo con algo parecido a lo que hacen las televisiones con la llamada contraprogramación. La del PSOE fue un claro engaño al pueblo de Benidorm, que con la excusa de la constitución de una plataforma inexistente para limpiar la imagen de Benidorm, convocó a la sociedad civil (empresarios, Asociaciones, Fiestas, etc.) a un acto, cuando lo que realmente se pretendía era llamar la atención en Ferraz y exhibir el apoyo que Agustín Navarro recibía del pueblo benidormense, dándose un baño de multitudes, en un evento sin contenido ni sentido y justo dos días antes de la designación del actual Alcalde como candidato independiente del PSOE para las elecciones de mayo del 2011. Quizás lograra ese impacto, pero también consiguió enfadar a muchas personas que de allí salieron con la sensación de que les habían tomado el pelo,y sobre todo por la manera tan rastrera de atraerlos.
La conclusión a todo este disparate es qué mal lo estará haciendo el Ayuntamiento cuando la imagen de Benidorm, que es responsabilidad del Alcalde, necesita de una plataforma privada para defenderla ante los que intentan difamarla.
Pero lo del PP tampoco se queda atrás. La convocatoria se convocó para manifestar el rechazo al transfuguismo y se acabó denunciando la desastrosa gestión de ZP en España. Quizás podían haber aprovechado para mostrar la unión existente en el partido, pero nada más lejos de la realidad, allí no acudió ni Ripoll, ni Camps, ni tampoco los tránsfugas de La Vila o Dénia. Tampoco se habló de los casos que están salpicando a dirigentes de PP en nuestra Comunidad, ni por supuesto se clarificó el gran interrogante sobre quién encabezará la candidatura a la alcaldía de Benidorm por el PP. Para acabar recordemos un dicho que dice: del Amor a Fenoll (perdón al odio) hay un sólo paso.