El arte de la escena vuelve a la Aigüera

El teatro infantil y humorístico regresa a los anfiteatros benidormenses

El próximo domingo 19 de julio, a las 22 horas en el anfiteatro Óscar Esplá, se representa la obra de teatro infantil “Adivinaguas”, cuyas entradas ya están a la venta en el kiosco de la plaza de la Hispanidad. La payasa Hula y el payaso Piojo ofrecen su juguete “Adivinaguas”, una pieza corta pero intensa en la que, convirtiendo un hilillo de agua en hilo conductor, juegan con lo poco que saben, juegan con lo mucho que ignoran, juegan con lo que adivinan y, sobre todo, juegan con las palabras en un sencillo pero estimulante intento de haceros pasar un rato divertido. Conseguido su propósito, intentarán, una vez más, dar la vuelta al mundo.

En “Adivinaguas”, nos encontramos con un “divertimento payasesco” entre dos personajes, Piojo y Hula. Este espectáculo nace por encargo de la Expo de Zaragoza de 2008, resultando un montaje sencillo y fresco, que sólo pretende hacer pasar un rato agradable y adaptable a cualquier espacio escénico y que fue estrenado en el Festival de Agüimes (Las Palmas) en julio de 2008. Un nuevo montaje de 55 minutos de duración con texto y dirección de Eduardo Zamanillo e interpretado por el propio Zamanillo como Piojo, Amparo Mayor Vidal como Hula y Silvia Valero como Seño.

El 26 de julio también habrá función de teatro infantil a las 22 horas en el anfiteatro Óscar Esplá del parque de la Aigüera, concretamente “La manzana de oro” por la Compañía Tartufo Teatro. Sentado en su mecedora, con su sonrisa y su amabilidad, el abuelo Marcelo nos guiará en un viaje fantástico hasta las profundidades de la cultura y los mitos griegos.

En agosto

El día 15 de agosto la obra “Yo me subí a un piano verde”, con el humorista Millán Salcedo, subirá al escenario del auditorio Julio Iglesias de la mano de la productora Mascarat. Una obra que el actor ha escrito y que interpreta, “un divertimento humorístico-musical-cantábile para caricato y piano”, en el que Millán Salcedo está acompañado en escena únicamente por otro artista, el músico César Belda. El humorista de 53 años ha definido el montaje como “un monólogo terapéutico, que está sazonado con una buena dosis de audiovisuales, entre los que se muestran fotomontajes y collages que he creado durante mi tiempo libre”.