El comercio: la asignatura pendiente de Benidorm

Hace una década se inició un plan que dinamizara el sector, pero no se ejecutó

R.L.
Hace casi una década Benidorm tenía un plan: Dinamizar el comercio al que tanto se le reprocha a veces la mala imagen de la ciudad. Un estudio realizado por la Universidad de Alicante, en colaboración con el Ayuntamiento, que contenía grandes y pequeñas propuestas, así como un diagnóstico de la situación de entonces, tanto comercial como urbanista, pues las deficiencias en algunas zonas suponían, y lo siguen haciendo, un lastre para impulsar en ellos el sector. Quizá por eso el “PAC” quedó en un cajón. Casi el 90% del mismo jamás se ejecutó. De lo que se hizo queda una conclusión: muchas de las medidas contempladas eran necesarias y exitosas. Como ejemplo, la peatonalización de las calles Alameda y Gambo (ésta última reurbanizada dos veces en dos décadas), y la construcción del mercado central con un diseño cuidado. “Confirma que cuando se renueva el entorno, el comercio también lo hace, como así ha ocurrido también en Tomás Ortuño”, apunta el secretario de Aico Juan José Camarasa, quien enfoca por el contrario a la avenida del Mediterráneo como un ejemplo de una zona en declive. “Ya en 2003 dijeron que al menos debía mejorarse su pavimento e iluminación, pero no se ha hecho nada”, recuerda. Sin un entorno adecuado, no sirve tener un establecimiento de lujo.

“Hoy existen en Benidorm 163 comercios regentados por chinos”

Para AICO, aquel plan ha quedado además desfasado, pero muchas de sus propuestas no sólo son válidas sino que las han adoptado ellos, como es la edición de una guía comercial que presentarán en Navidades para difundir la localización de todo su comercio asociado, “y más adelante, también implantar una certificación propia de calidad”.
Desde la Concejalía de Comercio, sin embargo, apuntaron a que se han actualizado datos. “En 2003 el porcentaje de los puntos de venta sin actividad era del 66,7%, siendo en la actualidad del 57,69”, contando con cerca de 1.600 establecimientos comerciales. El concejal del área, Eliseo Yus, remarca que pese a “encontrarse con las arcas municipales en situación límite”, lo que hace inviable la adopción de muchas medidas, otras se están llevando a cabo o están previstas. Como ejemplo: Las dos torres de refrigeración para el mercado municipal (que no contó ni ha contado con presupuesto ningún año), cuyo coste es de 70.000 euros, y que debían ser sustituidas “con carácter de urgencia a la instalación de refrigeración que se montó con material inadecuado hace 2 años, so pena del riesgo de legionela”. “También hemos dinamizado el parque de L’Aigüera, lo que supone un evidente beneficio para el comercio local adyacente, se ha organizado con gran éxito de asistencia un curso de escaparatismo, un estudio sobre la posibilidad de minoración de la tasa de licencia de apertura, y en determinados casos, de exención de su pago (previsto en el PAC), y está en estudio la modificación del PGOU para posibilitar la adecuación de las primeras plantas de los edificios del casco antiguo de la ciudad, para destinarlas a comercio y restauración , lo que conllevará la revitalización del mismo”.

“El presupuesto municipal para comercio es ínfimo”

Aun así, queda mucho por hacer, desde la mejora del transporte y soluciones al tráfico, como la legalización de los retranqueos, para que paguen por toda la superficie que utilizan, y que éstos cumplan con una determinada imagen. Y luego está el comercio chino. Según fuentes de la Concejalía, en la actualidad existen en Benidorm 163 establecimientos regentados por chinos, y se ha registrado un repunte de comercio hindú/paquistaní, de confección deportiva y pequeño electrodoméstico, proviniendo en su mayoría de Islas Canarias, “que desarrollan prácticas comerciales problemáticas”. Lo dicho, queda mucho por hacer.

“AICO toma los mandos de la calidad y la guía comercial”