El gran vacío entre ciudadanos y políticos

 

Javier Nart, abogado, escritor y conocido contertulio de radio y televisión, nos ayudará el próximo lunes a reflexionar sobre el papel de los partidos políticos en la sociedad española

Analizar el papel de los partidos políticos y de los propios políticos en nuestra sociedad requiere profundizar en muchos aspectos, positivos y negativos, que forman parte de una realidad evidente y perfectamente visible: la implantación de una creciente partitocracia que extiende sus tentáculos peligrosamente en demasiados ámbitos de nuestra vida, y que agranda el vacío existente entre ciudadanos y políticos.

En su reunión de esta semana, el “Club Opinión El Mirador” puso sobre la mesa reflexiones y preguntas que preocupan a buena parte de la ciudadanía, que hoy queremos acercarles en esta edición de El Mirador como anticipo a la conferencia que Javier Nart impartirá sobre este tema en Benidorm, invitado por el propio “Club Opinión El Mirador”, el próximo lunes.

¿Vivimos en una sociedad amordazada por el poder político? Hay quien opina que la estructura de los partidos políticos está degenerando en muchos casos hasta el punto de convertir a la clase política en una “casta” al margen de la ciudadanía, con sus propias normas no escritas, pero sobradamente conocidas.

Cargos que parecen vitalicios o se prolongan como si lo fueran; familias enteras dedicadas a la empresa política como si se tratase del “negocio familiar”, ingerencias manifiestas a la hora de elegir a los miembros de otros poderes (caso del poder judicial), fichajes a dedo y una siempre peligrosa tendencia al nada deseable “tráfico de influencias”. Estos son algunos de los males que se prodigan en la vida política y frente a los que nuestro sistema democrático parece no tener mecanismos correctores.

¿Listas abiertas? Es una de las posibles soluciones, pero siempre que su interpretación no deje lugar a equívoco a la hora de aplicar la independencia de los diputados, su compromiso con los ciudadanos que les han votado y su clara disposición a anteponer los intereses de dichos ciudadanos a los del partido en que se integran.

El peso del partido político

Poner en marcha la maquinaria propagandística de los grandes partidos políticos supone en ocasiones demasiadas prebendas, en parte para quienes financian dichas campañas y, evidentemente, para garantizar que una vez alcanzado el poder no habrá fisuras a la hora de aplicar los mandatos impuestos por el propio partido.

La disciplina de voto parece en nuestra democracia una promesa o juramento implícito más importante que el de la propia Constitución Española. Cuando se produce la ruptura de esa disciplina, algo que casi nunca sucede, parece que tiemblen los cimientos de la democracia y las estructuras de los partidos, provocando incluso que se hable de traiciones tendenciosas, en lugar de considerarse como una indiscutible libertad de quien debe su cargo a los ciudadanos y debe hacer prevalecer los intereses de los ciudadanos a cualquier otro interés.

En la otra cara de la moneda, la reflexión sobre la posible “ingobernabilidad” que podría generar una bien vista ausencia de esa disciplina de voto llevada a sus extremos.

De lo local a lo nacional

Los tentáculos de poder de los partidos políticos son perfectamente visibles, desde el pequeño municipio al propio parlamento y todo el entramado de política nacional. Fichajes para la galería, peligrosos hilos que unen casi de forma invisible la carrera política a la carrera particular en grandes empresas, cargos públicos elegidos a dedo y plazas de funcionario creadas “ad hoc” forman parte de una realidad a la vista de todos los ciudadanos.

Sin embargo parece que hay que ser permisivo con la clase política, que existe cierta mitificación frente a su figura, como sucede con otros gremios, a pesar de que hace tiempo que en política se echa de menos la aparición de auténticos líderes capaces de abanderar cambios en profundidad que dignifiquen la imagen de nuestra clase política: desde una mayor transparencia a todos los niveles hasta un compromiso real con los electores, pasando evidentemente por el cumplimiento de los programas electorales que, en muchas ocasiones, se convierten en papel mojado para decepción ciudadana.

Soluciones

¿Podemos hacer algo los ciudadanos para cambiar esta realidad? Quizá el compromiso de la sociedad civil, de todos y cada uno de nosotros, debería estar en una mayor participación y exigencia desde los mecanismos que propicia nuestra propia estructura social. Quizá crear opinión pública debatiendo sobre todo aquello que debemos mejorar es una buena forma de abordar el cambio.

Pero también es posible aplicar medidas desde dentro, apostando por una mayor autodisciplina en pos de la transparencia de lo público, evitando aferrarse al sillón del poder, aplicando de verdad la renovación de cargos y, en definitiva, creyendo en la POLÍTICA con mayúsculas. ¿Ustedes que opinan de todo esto?

El Club Opinión El Mirador prepara también para el 1 de diciembre la conferencia del prestigioso economista Juan Iranzo

REFLEXIONES

• La disciplina de voto parece en nuestra democracia una promesa o juramento implícito más importante que el de la propia Constitución Española.

• Poner en marcha la maquinaria propagandística de los grandes partidos políticos supone en ocasiones demasiadas prebendas.

• En la otra cara de la moneda, está la reflexión sobre la posible “ingobernabilidad” que podría generar una bien vista ausencia de esa disciplina de voto llevada a sus extremos.

¿Ustedes que opinan? Participen en nuestro foro de opinión

¿Deberíamos tener un sistema electoral con listas abiertas? ¿Es necesario poner límite de tiempo para ocupar un cargo político o gubernamental? ¿Qué papel juegan los partidos políticos frente a la opinión pública? Y quizá la pregunta más importante ¿Se está convirtiendo nuestra democracia en un sistema excesivamente partitocrátrico?

Estas y otras cuestiones saldrán a debate el próximo lunes en la conferencia que Javier Nart Peñalver pronunciará a las ocho de la tarde en el Salón de Actos del Ayuntamiento de Benidorm, de la mano “Club Opinión El Mirador”, bajo el título “Democracia o Partitocracia”.

Ustedes ya pueden participar, desde hoy y hasta el próximo jueves, a través de nuestro foro de opinión. En nuestra web www.elmiradorbenidorm.com pinchando en el logotipo del Club de Opinión El Mirador tendrán cumplida información sobre cómo hacerlo. El próximo viernes recogeremos las opiniones más destacadas de nuestros lectores y las publicaremos en la nueva edición de El Mirador, junto a las reflexiones de nuestro invitado, Javier Nart.