El personaje de la semana – Casimiro Vila. Presidente Asociación Doble Amor.

“El centro es como otro hijo que me mantiene activo y me hace sentirme joven”

Con 77 años, Casimiro Vila es probablemente el presidente de Europa que más tiempo ha estado al frente de una asociación de ayuda a personas con discapacidad intelectual: 33 años. Una vida de lucha que empezó con la creación de un pequeño centro de pedagogía y que hoy es la institución que atiende y da trabajo a centenares de personas con discapacitación psíquica de toda la comarca.
¿Ha pasado muchas penas llegar a hacer del centro lo que es hoy?
He pasado, y paso, muchas noches sin dormir. Nunca quise presidir la asociación, porque tenía mucho trabajo en la constructora y luego con el camping, pero ahí estoy. Presente en la reunión de su creación, después como vicepresidente y luego presidente, cuando falleció Andrés Ventura. Nos costó mucho empezar: primero con el alquiler de un local, luego hipotecándonos para comprar un chalet y después su venta y compra de estos terrenos; crear los talleres ocupacionales, y luego, y gracias al director Bartolomé Munera, creando los talleres de empleo y la lavandería, que funciona estupendamente, aunque no así el centro, que hemos pedido que sea gestionado por la Consellería de Bienestar Social.
¿No pueden mantener el centro?
No. Para traer a los usuarios de la comarca a los talleres ocupacionales, al principio utilizamos un autobús propio, que tuvimos que quitar de lo viejo que estaba. Después seguimos dando el servicio contratando un autobús durante siete años. Ese coste ha supuesto una deuda insuperable que aún arrastramos, porque, aunque pedimos a los ayuntamientos que se hicieran cargo del servicio, perdemos parte de lo que dan por los intereses. Siempre se retrasan en el pago, cobramos el 80%, cuando el convenio está firmado, a través del banco por adelantado, y eso no es gratuito. Además, muchos convenios se firman tarde. A día de hoy sólo lo han hecho Benidorm, Callosa y La Vila (ésta última firmado el pasado viernes).
¿Y la Consellería ha respondido?
La Administración va lenta.
Al menos, la lavandería es rentable.
Sí. La abrimos tras empezar los talleres de empleo con una granja avícola y la hemos ido mejorando. Hoy día, sin ella, muchos de sus trabajadores (más de 40), con contrato fijo, estarían en el paro en plena crisis. La creamos par formar a discapacitados para que los contrataran hoteles, pero apenas lo hicieron, así que les contratamos nosotros. Ahora tenemos una lavandería competitiva, con servicio a 19 hoteles. Si no fuera porque parte de los beneficios terminan en el centro, podríamos sacar mayor rendimiento actualizando más maquinaria.
¿Cómo acabó usted interesado en esto?
Como todos los que estamos en esto, o casi todos: porque tengo una hija, que ya tiene 49 años, con síndrome de Down profundo, y uno siempre quiere lo mejor para sus hijos.
También tengo dos hijos más con los que tengo una relación más de amigo que de padre, y que me han apoyado siempre, como mi mujer. Y el centro, que es como otro hijo para mí, uno que me mantiene activo y me hace sentirme joven.

Raquel López