El personaje de la semana – María del Sufragio Pérez, pregonera Fiestas Mayores Patronales 2010

“Deseo que no llueva, que todo salga bien, como se merecen los mayorales”

La pregonera de las Fiestas Patronales será este año una benidormera, nacida en 1942, vinculada a la fiesta desde siempre. Fue mayoralesa con sólo 16 años, primera mujer que presidió la Comisión de Fiestas de Sant Antoni, miembro de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y monitora del Grupo Scout Horizontes casi desde su creación (participando durante 27 años en cada campamento de verano) y fue la primera edil de Fiestas del primer gobierno democrático, refrendando en ese periodo el nombramiento de Alcaldesa Perpetua a la Virgen del Sufragio, haciéndole entrega de la vara de mando y la medalla de la ciudad.
Para empezar, ¿su nombre es Bárbara o María del Sufragio?
Los dos, Bárbara en el DNI y María del Sufragio en la pila bautismal.
¿Y qué historia hay detrás de esa circunstancia?
Al nacer me inscribieron en el Registro Civil como Bárbara, por mi abuela paterna. Por otra parte, mi madre había manifestado su voluntad de poner a la segunda hija que tuviera María del Sufragio, por la gran devoción que tenía a la patrona. Pero falleció a los trece días de que yo naciera, y entonces decidieron bautizarme como María del Sufragio.
María, ¿sabe ya qué plasmará en su discurso?
Sé que quiero remarcar el gran trabajo que hacen los mayorales, sin cuya labor no serían posibles las fiestas y cuya labor depara no sólo satisfacciones sino también disgustos.
Usted fue edil de Fiestas entre 1979 y 1983, ¿Qué ha cambiado más para usted desde entonces en la fiesta y en la forma de gobernar?
Todo era diferente. Para empezar, cuando entré, la subvención era de 700.000 pesetas para la Comisión, y aunque no existían algunos actos, ni siquiera la asociación de peñas estaba constituida, era un presupuesto muy bajito. Por eso el primero que hicimos no prorrogado aumentamos la subvención. En cuanto a la forma de trabajar en el Ayuntamiento no tenía nada que ver a ahora. ¡Yo no tenía ni secretaria para que me redactara las mociones! Creo que entrábamos con más ganas, y sinceras, de trabajar por el pueblo. Nos ayudábamos entre los compañeros, independientemente de las concejalías que lleváramos, y el trato con los grupos de la oposición era mucho más cordial, más dialogante, sin agresividad. Por supuesto discusiones siempre hay, pero con otros modos.
¿Cómo pudo compaginar su vida laboral y familiar, con una tienda y estando involucrada en las fiestas, con los Scouts y en un tiempo en la política?
¡Porque tengo un marido que es un santo! (dice riendo). La clave está en organizarse, mantener el buen humor y contar con una buena pareja…¡Y alguien que te cocine! Yo reconozco que tenía una familia maravillosa que cuidaba de mis hijos cuando era concejal.
¿Qué consejos le dieron de niña que sigue considerando utiles?
El que me dio mi tía Carmela, maestra durante 40 años en Benidorm: Cuenta hasta diez antes de contestar; Y el que me repetía mi tía pepita: «Mai digues no se, no puc».
Seguro que no necesita llegar a diez para la última pregunta. ¿Su deseo para estas fiestas?
¡Que no llueva! Que la Virgen ayude a que todo salga bien, como se merecen los mayorales, a quienes deseo muchísima suerte tras todo lo que han trabajado, y que todo el pueblo de Benidorm y los que nos visiten disfruten las fiestas y las vivan en paz y armonía.

Raquel López