El PSOE, a remolque

 

La supuesta moción de censura ha pasado de generar expectación a producir hastío entre los vecinos

El tema de actualidad de las últimas semanas, la hipotética moción de censura, está convirtiéndose en hastío para los vecinos, en una fuente de nervios para los militantes y en una astracanada para los indiferentes ciudadanos. Para más INRI, todos los días habla algún político, ora PP ora PSOE, para añadir más carnaza al peliagudo asunto, dar su opinión sobre el tema aunque a nadie le importe y agrandar un poco más el aburrimiento general. La marcha del equipo de Gobierno popular y su paso al grupo de no adscrito del edil José Bañuls le ha dado una popularidad, cuyas cotas sólo se superarán cuando vote, si se produce la moción, como alcalde al concejal socialista Agustín Navarro. Ni antes ni después estará en boca de tanta gente, ni estará en tantas portadas por muy bien que gestione el dinero público.

En cuanto a la supuesta trama urbanística entre el PSOE y Bañuls, ésta no es tal, puesto que los terrenos rústicos donde el presidente del Benidorm C. F., Jaime Doménech, pretende levantar la ciudad deportiva futbolística pertenecen al parecer a la mujer del ex alcalde de Alfaz del Pi, el popular Gabriel Such. Una compra que estaría supeditada a la viabilidad del proyecto, que por lo tanto conocería el alcalde de Benidorm. Al ser un terreno rústico no puede ponerse ni un ladrillo encima de otro sin la oportuna recalificación de ese suelo, que primero debe ser aprobada por el Pleno municipal y después por la Consellería de turno (un trámite que suele tardar años). ¿Y por qué tanto papeleo? Porque la recalificación requiere de una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana, trámite farragoso donde los haya.

Delegaciones

El edil tránsfuga, José Bañuls, que va a concurrir el próximo 2011 a las elecciones municipales con una siglas diferentes a cada uno de los comicios anteriores en los que se ha presentado (II, Bloc-II, PP e IB), ha afirmado en rueda de prensa que no pretende asumir la delegación de Urbanismo. Lo natural en el próximo e hipotético equipo de Gobierno es que los ediles socialistas asuman el área que han desempeñado en la oposición, con la salvedad del que tenga que ceder las suyas a Bañuls, quien no podrá mejorar su tenencia de Alcaldía si no quiere verse en los tribunales por mejorar con la moción su posición en el Gobierno local.

Valencia

Jorge Alarte, con su negativa “se pongan como se pongan” a la moción, ha malogrado las simpatías que tenía en Benidorm entre los socialistas. Si la moción se produce, habrá perdido su pulso político con Madrid. Los militantes socialistas comentan entre dientes que el PP ya habría llevado a Pleno la moción de censura en idénticas condiciones y no entienden esa necesidad angustia de justificar, a modo de excusa, la moción a toda costa. En Villajoyosa, la excusa para la moción que devolvió el poder municipal al PP resultó ser una falsedad tan grande como un auditorio y en 2011 el PP vilero volverá a ganar las elecciones municipales a buen seguro. Entonces, ¿por qué se tarda tanto en presentar la moción, a quién se quiere salvaguardar de sus nocivos efectos mediáticos?

Si la moción se produce antes de la asamblea local del PP en noviembre, no quedará títere con cabeza saliendo reforzado el sector afín a Gema Amor, quien renovaría la presidencia para regodeo de Ripoll y lamento de Camps. Si la moción no se produce, el PSOE sufrirá un goteo de bajas en su militancia y la moral de sus simpatizantes quedaría a la altura del betún al ver cómo se escapa el Gobierno municipal de manera incomprensible después de 18 años desde el último alcalde del puño y la rosa. ¿Si no hay moción de por medio, el PSOE de Benidorm puede ganar las elecciones municipales en 2011? Sin embargo, queda otra opción, honrosa para PP y PSOE pero poco probable visto el grado de crispación: condenar al ostracismo a Bañuls y pactar entre ambos partidos los presupuestos de 2010, lo que supondría un escarmiento, un aviso a navegantes para futuros tránsfugas y toda una lección de democracia para la historia.

PP y PSOE pueden condenar al ostracismo a Bañuls y pactar entre ambos los presupuestos de 2010 para dar una lección de democracia