En busca de la panacea a un destino que lo tiene todo

Benidorm tiene playas, hoteles, comercios, empresarios, pero sigue buscando vías que lo mantengan rentable

Cuando un café está amargo, sólo hay un modo de beberlo: echándole más azúcar. Benidorm ha sabido adaptarse a la amargura de las crisis económicas, a las turbulencias en las relaciones con los touroperadores, a la interminable espera de ver realidad los proyectos planteados por las distintas Administraciones para reciclar sus infraestructuras y servicios. Desde todos los ámbitos, desde 1960 Benidorm ha ido adaptándose de un modo u otro para seguir resultando atractivo a los turistas, su fuente de energía. El resultado final es la ciudad compacta y moderna que hoy conocemos. Una urbe a orillas de unas playas estupendas con miles de camas hoteleras y cuatro parques temáticos en la que, a falta de un centro cultural, hay de todo. Pero no basta. Y menos ahora.

La creación de la plataforma Turismo Benidorm, aglutinando empresarios y administración se ha creado para invertir la caída de visitantes y hacer rentable los negocios de la ciudad. Su éxito dependerá de la capacidad de poner en práctica las buenas ideas, lleguen de donde lleguen. En principio, los pilares en los que pujan unos y otros, sin ser excluyentes, son diferentes, amén de los cambios de criterios coyunturales del sector político.
Por un lado, la patronal hotelera Hosbec prima la promoción, la publicidad, el marketing externo. Según explica su presidente, Toni Mayor, tras las campañas estivales actualmente sólo tiene en la agenda una nueva campaña en importantes ciudades británicas de la mano del Patronato de Turismo Costa Blanca. La prevista con Tour España y la Generalitat todavía sigue en el aire, y eso que ya se está vendiendo la próxima temporada primavera-verano. No plantean alguna actividad extra. Preguntado al respecto, recuerda “el intento en Mallorca, hace 15 años, de hacer actividades sobre todo en invierno, que no tuvo éxito”. “Sólo da frutos cuando se trae gente con cierto nombre, como cuando se trajo a Van Morrison, pero tampoco ha habido mucha disposición por las Administraciones en colaborar en esto”, afirma.
El edil de Turismo, Manuel Cabezuelos, confía precisamente en la organización de actividades puntuales. Tras el éxito de festivales como el Low Cost
o el Electro Beach –criticados desde las filas opuestas al banquillo plenario-avanza para esta temporada “cubrir todo el espectro joven de la música con otro festival de Hip Hop”. Sin otra propuesta concreta, a excepción del próximo Foro de Turismo Deportivo que se celebrará en Benidorm a finales de mes (octubre), aboga por la utilización de los espacios públicos como El Castillo, instalaciones deportivas o el parque de l’Aigüera para organizar actos que resulten llamativos al visitante. También por relanzar las Fiestas Patronales y las Navidades de un modo diferente al que ha venido dándose hasta ahora. E impulsar, finalmente, el “Benidorm Convention Bureau”, es decir, la ciudad como destino de congresos.
Aun así, estas claves chocan con el problema principal que destaca Sergi Gambi, presidente de Benidorm Promocion. “Las ideas sobran, lo que falta es inversión para poder llevarlas a cabo”, afirma, y apunta como prioridad inmediata “incrementar la previsión monetaria de la fundación, que es deficiente”, para poder hacer una buena promoción. La forma de hacerlo: “La habitual: ferias mínimas y enfocarla al cliente directo”. Como futuro activo confía en el turista de deportes de élite, de exterior. “Debemos hacer que vengan estos profesionales para entrenar y competir aquí”, así como organizar “las máximas actividades” y dar una apuesta fuerte al “turismo de congresos”. Todo ello, claro está, si puede pagarse. Y es que “la financiación es insuficiente por parte de todas las Administraciones al turismo, pese a que vivimos 100% de él”, concluye.