HAY ALTERNATIVA

J. Balastegui
Desde que la semana pasada apareciera en un medio de comunicación provincial la noticia de la constitución de ALTERNATIVA POR BENIDORM, las muestras de apoyo que he recibido han sido extraordinarias, como también ha resultado sorprendente la gran cantidad de gente que, ajena a las personas que conformamos esta plataforma, se han mostrado interesadas en este proyecto, todavía en proceso de desarrollo.
Inevitablemente retrocedo veinte años para encontrarme con algo similar, que fue la fundación de JETURBE junto con Paco Gascón; en una época también complicada ya que este tipo de asociaciones comenzaban su andadura y los jóvenes empresarios no tenían el reconocimiento actual. Aquel JETURBE organizó eventos tan importantes como BENIEXPO: cuatro ferias que deleitaron a más de 50.000 personas, y que se realizaron con un presupuesto de vértigo y sin ningún tipo de ayuda económica institucional, incluida la del Ayuntamiento de Benidorm, regido en aquel entonces por Don Vicente Pérez Devesa. Para ser justos he de decir que para aquel BENIEXPO, contamos con la colaboración inestimable de dos personas tan entrañables para mí como Alberto Urbiola y Juan Portolés. De aquello aprendimos que con imaginación y sobre todo trabajo, se podían sacar adelante proyectos de aquella envergadura.
JETURBE, hoy, sigue siendo un punto de referencia capital para los jóvenes emprendedores de nuestra comarca También me enorgullece el hecho de que sea una mujer la que presida por primera vez una asociación de empresarios y de que esta asociación haya sido JETURBE, lo que viene a reconocer una labor de la que durante mucho tiempo las mujeres se han hecho acreedoras por sus conocimientos y valía. Mucha suerte.
ALTERNATIVA POR BENIDORM hoy, como JETURBE ayer, podría convertirse en la plataforma de todos aquellos ciudadanos con ganas de cambiar resignación por esperanza; desencanto por ilusión; pasividad por participación. Para ello, el camino sólo puede recorrerse haciendo de Benidorm un objetivo común para todos sus ciudadanos, en el que prevalezcan las ideas sobre las ideologías.