JUAN CASTRO, COMERCIANTE “UN ALQUILER DE 5.000 EUROS NO SE CONSIGUE VENDIENDO MECHEROS DE UN EURO”

Benidorm ha sido un referente comercial para toda la comarca desde hace ya muchos años, con un comercio variado y de calidad capaz de ofrecer cualquier artículo, desde el más exquisito, pasando por el de calidad media y baja, adaptado a todas las economías. Tiendas con marcas de renombre y franquicias que hacían las delicias de todos los viandantes, los mismos que disponen aún de bares de calidad y una rica y variada restauración. Pero hay un problemilla que nadie parece ver o simplemente se mira hacia otro lado, como en tantas y tantas cosas en las que se ha actuado igual y se intenta remediar cuando ya es tarde: Están entrando despacio, sin prisa, y estamos asistiendo adormilados a la proliferación del comercio asiático. Los comerciantes asistimos atónitos a esta permisividad por parte de autoridades y representantes de asociaciones de comercio local, viendo como un modo de vida de tantos años está siendo desplazado si un tener más en cuenta que mi presente es también el futuro de nuestros hijos. Los dueños de los locales han pasado de ser unos meros convidados de piedra a aprovecharse de un maná que por ahora no les falla viviendo de la sopa boba, lo que se ha convertido con la llegada del comercio asiático en toda una bicoca, que ha originado que tener un local sea hoy el mejor negocio de todos en Benidorm. Aquellos que vivimos del comercio sabemos perfectamente que un alquiler de 5.000 o 7.000 euros no se consigue vendiendo mecheros de un euro.