La puntilla – EL ACONTECIMIENTO PLANETARIO

En política, sólo hay una cosa más peligrosa que un inepto que desconoce que lo es, un inepto consciente de sus limitaciones. Cuando la flamante nueva ministra del ente vacío de competencias al que llaman Sanidad, vaticinó un encuentro planetario que jamás se produjo, todos nos dimos cuenta de que no era portavoz por meritos intelectuales, pero algunos comentaristas más agudos avisaron de que la estrategia de su jefe, consciente de que no teniendo ingenio para el gobierno, debería tenerlo para seguir gobernando, era colocar un fontanero chapuzas al mando de la fontanería del partido. El aparato bien engrasado que dejó el Sr. Blanco podría fagocitar al líder. Ahora no dan para tapar las fugas de agua. Varios meses a los pies de los caballos, la fontanera del caso Bañuls, convertida en puching-ball de los ministros Chávez y Blanco, ha cumplido el cometido y Zapatero ha decidido mandarla al Hotel de los Fracasos (pregunten a la señoritaTrini), un hotel con spa y planetario privado, donde el mayor trabajo va a ser encontrar en qué trabajar. Una patada hacia arriba, previa al banquillo del olvido. En fin, Benidorm no tiene AVE, ni Paseo de Poniente acabado, pero tiene ministra, alcalde sin partido y oposición en permanente haraquiri. Estamos como queremos.
Por otra parte, Valladolid, capital de Castilla, cuna del idioma castellano, tierra de la caballerosidad y la recia mesura, no se merece que la represente un “Pepito piscinas”, que ni usa el idioma como caballero, ni es caballero usando el castellano. Así vamos mal, y al plácido presidente de la derecha, nada le despierta de la siesta. El día que ambos, alcalde y ministra, queden para las pertinentes excusas, sí que se va a ver un acontecimiento planetario: la reunión de dos políticos perfectamente prescindibles, ambos dos.
Iñigo Martín-Santos