LAS PLAYAS, EL TESORO DE BENIDORM

Los elementos más reconocidos de Benidorm son, sin duda, sus playas. La Playa de Levante, de 2.084 metros de longitud, alberga en su seno gentes de todas las nacionalidades y los locales de restauración son innumerables a pie de los rascacielos, que rodean la ensenada. No en vano, la playa de Levante está considerada entre las mejores playas urbanas del mundo. La Playa de Poniente, de 3.100 metros, es más tranquila y acoge, sobre todo, al turismo nacional. Cuando finalice la obra del arquitecto Carlos Ferrater, tendrá un paseo a la altura de cualquier municipio turístico mediterráneo. Ambas son playas urbanas, dotadas de un completo equipamiento de seguridad y salvamento, con puntos de atención sanitaria, puestos de socorrismo y vigilancia desde el mar. A esto hay que añadir la escrupulosa higiene que se realiza desde hace años en las playas, un control diario realizado por máquinas y personal que cuidan de las finas arenas de este entorno. De hecho, estas dos playas y la del Mal Pas, una pequeña cala que separa a estas dos, cuentan con bandera azul desde 1987.