NO VUELVA USTED MAÑANA

Yo quiero ser amigo del Sr. Navarro, pondré todo mi empeño en ganarme su cariño. Prometo nunca más usar la palabra tránsfuga, ni tan siquiera insinuaré ni una vez, que es un escándalo la vuelta a su redil, el PSOE. Busqué su complicidad intentando acudir a la presentación de la asociación Gay, que el mismo promovió a toda prisa, pero no fui invitado. Me haré pareja de mus de la concejal Iraola, para que le hable bien de mí. No voy a regatear esfuerzos. Yo quiero ser amigo de Don Agustín, amigo fiel, escudero de honor, vigilante para que nadie ensucie su nombre mostrando las facturas del despilfarro y la buena vida. Mandaré mis padrinos, al que ose volver a señalarlo como el Alcalde de las colchonetas de playa. Yo quiero ser amigo de este Alcalde, estoy dispuesto a ir de palmero a la próxima colocación de alguna placa en una obra sin terminar, y gritar el que más fuerte, ¡Viva el Alcalde de Benidorm! La amistad, como motor de mi vida, como ambición y sueño, su amistad Sr. Navarro, será para mi reto y triunfo. No me van a doler prendas en cantar sus alabanzas a quien me quiera oir, hasta el dia que Ud. me honrre al incluirme entre los 40 elegidos. Cuarenta personas felices que pasean orgullosas el honor de su amistad por los pasillos del consistorio. Quien tiene un amigo, tiene un tesoro, y si ese amigo es el alcalde de Benidorm, un puesto asegurado en el ayuntamiento. Si D. Mariano José de Larra levantara la cabeza, escribiría: “Sr. Navarro, no vuelva Ud. mañana”.

Iñigo Martín-Santos