Ocio temático, más golf y el Parque Natural Sierra Helada

Cuatro parques temáticos, unidos a la oferta de golf, son un argumento más que convincente para que Benidorm decida diferenciarse de sus competidores mostrándose como un destino de ocio líder en Europa.

La apuesta única en Europa de realizar un parque temático “diferente” como Terra Mítica, empieza a consolidarse con la llegada, año tras año, de nuevas atracciones y espectáculos para hacer grande a un complejo de ocio que dispone de unas espectaculares instalaciones, unas comunicaciones excelentes, servicios de máximo nivel y, sobre todo, atracciones al gusto de toda la familia.

Reducir la estrategia competitiva a una simple cuestión de precios no es hacer justicia a Benidorm, cuya posición de fortaleza radica en la valorización de elementos de identidad diferenciadores que dan muestra de la calidad, variedad y pluralidad de la oferta, como es el caso de Terra Mítica o la emergente oferta de golf para residentes y turistas.

Parque de Sierra Helada

El parque natural de la Sierra Helada abarca un total de 5.653 hectáreas, la mayoría en ámbito marino, de Benidorm, l´Alfàs del Pí y Altea. En concreto, queda protegida la totalidad de la sierra y tres emblemáticos islotes: el Illot de la Mitjana, el Illot de Benidorm y los Illots de l´Olla y la Galera. Es el primer parque marítimo-terrestre de la Comunidad Valenciana y no es posible navegar por él a una velocidad mayor de 3 nudos. Además, la Sierra Helada está formada por un relieve que se alza abruptamente sobre las planas de Benidorm, l´Alfàs del Pi y Altea, y da lugar, en su frente litoral, a acantilados de más de 300 metros.

La sierra alberga reductos de vegetación de un valor excepcional, entre los que destaca la duna fósil colgada y la peculiar vegetación que la coloniza. En el ámbito marino, hay praderas de posidonia oceánica o alguers que, en general, muestran un estado óptimo de conservación.

Fauna

Por lo que respecta a la fauna, la principal riqueza son las aves marinas, entre las que destacan el paiño común, el cormorán moñudo y la gaviota Audouin, aunque también aparecen especies de aves rapaces como el halcón peregrino. De las aves sobresalen las rapaces, como el águila perdicera, el águila culebrera, el águila calzada y el azor. Entre las rapaces nocturnas podemos encontrar el cárabo, el búho chico y el búho real. En cuanto a los mamíferos, se puede citar el jabalí, el zorro, la garduña, la jineta y el tejón, además de las 16 clases de murciélagos.

Historia

El área que comprende el parque ha estado sometida desde tiempos prehistóricos a una intensa actividad humana. Desde los primeros asentamientos de época neolítica se han ido sucediendo las distintas culturas que han ido dejando restos de su actividad. Esta continuidad y constancia de los asentamientos humanos en la zona se traduce en la presencia de interesantes yacimientos arqueológicos, entre los que destacan el Abric de la Serra Gelada, el Torral de Foies Blanques o l´Albir.

En la Sierra Helada se conoce la actividad minera, basada en la extracción de ocre, desde tiempos de los fenicios, aunque la mina fue cerrada a mediados del siglo XX. La privilegiada vista que se tiene desde la sierra la convirtió en un importante punto de vigilancia para advertir de la presencia de piratas berberiscos en el mar, por lo que se construyeron las torres de vigía de Punta bombarda y de l’Escaleta. La punta de l’Albir es un referente para la navegación desde la más remota antigüedad, ya que los barcos acudían para cargar agua del río Algar, que tenía fama de ser la que más tiempo aguantaba sin corromperse.