Opinión

LA BANCA, LA CRISIS Y LA IGLESIA

Hasta hace muy poco, los directores de bancos y cajas de ahorro, iban visitando como verdaderos comerciales a empresarios y ciudadanos para ofrecerles dinero para comprar viviendas, coches, muebles, viajes etc.., tan solo necesitabas tener una nómina casi decente, y ganas de vivir, para aguantar los 40 años de hipoteca que te venían encima.

Ahora es muy chocante ver cómo esos mismos directores se cruzan de acera cuando te divisan para que no les pidas ni los buenos días. ¡Cómo han cambiado los tiempos!

Que la banca está en crisis, eso no lo duda nadie, pero de ahí a querer que nos creamos que nuestro sistema financiero no ha corrido ni correrá peligro es demagógico.

El gobierno ha hecho lo que tenía que hacer y es rescatar con dinero de los ciudadanos a los bancos que han hecho “BIEN SU TRABAJO”, pero ya no solo no se conforman con salvar el pellejo de sus entidades, sino que están boicoteando la financiación de las empresas y clientes que han estado cumpliendo durante muchos años, y que ahora los dejan en la estacada, aumentando el número de empresas cerradas y llevando a miles de personas al paro.

Ante esta realidad la conclusión es muy clara, la banca gestionó mal sus recursos y han llevado al país, junto con otras circunstancias a la crisis más importante en la historia democrática de España.

También es verdad que no toda la culpa ha sido de la banca, el gobierno de ZP no ha estado muy acertado con las más de 80 medidas que ha tomado para resolver la crisis, porque cada vez que toma otra medida significa que las anteriores no han funcionado, quizás bastaría con tomar 4 pero efectivas.

Los directores de los bancos se han convertido, como los curas, es decir en mensajeros de Dios (en este caso de los analistas de riesgos), la mayoría de veces con resoluciones que crucifican al empresario al no concederles la financiación, estos empresarios deben mandar a los fieles (empleados) al infierno del paro.

El empresario ha perdido la fe en la banca. El todopoderoso banquero nos ha dejado en manos del Mesías (ZP), y me temo que la resurrección del país va a depender exclusivamente de un milagro.