Opinión

¿INEPTITUD, IGNORANCIA, PREVARICACIÓN?

Se me ocurren tres sustantivos para calificar el porqué de la desastrosa política económica del Gobierno de España, pero podría haber muchos más: ineptitud, ignorancia, prevaricación, entendiendo ésta como una actitud en vez de como un delito. ¿Ineptitud porque lo hacen mal y no saben hacerlo de otra manera? ¿Ignorancia porque no saben que lo hacen mal? ¿Prevaricación porque lo hacen mal a sabiendas de que lo hacen mal? La explicación es obvia sin fueran ignorantes o ineptos, pero ¿Es posible que todo un señor Poder Ejecutivo pueda gobernar mal a propósito? Siempre que el objetivo sea aguantar lo que queda de legislatura, contentando a unos y a otros a fuerza de gastar y gastar, sí. El resto consistiría en esperar el tirón que puedan darnos los países de nuestro entorno con síntomas de recuperación económica y la manita que le pueda echar el PP con su pésima gestión del caso “Gürtel”, para llegar en año y medio a unas elecciones salvadoras donde bla, bla, bla.

No es cuestión de ideologías, ¡Dios me libre!; solo hay que echar un vistazo a nuestros indicadores económicos. En el último año nuestro PIB ha caído un 4%, el gasto en el consumo privado un 8.8%, el índice de precios industriales un 5.5%. Importamos un 26% menos y exportamos un 14% menos que hace un año. El IPC, está en el -1% amenazando deflación, la tasa de paro en el 18% y subiendo, y el déficit público llegará al 8.6% del PIB según Bruselas y al 11% en 2010 según Barclays Capital. No hablemos de la caída de las ventas de coches (26%), de la inversión extranjera inmobiliaria (40%), etcétera.

Con todo este panorama, al Gobierno no prevé hacer ninguna reforma económica estructural, ni cambiar el modelo de crecimiento, ni nada. Volverá a sentarse con unos líderes sindicales que solo se representan a sí mismos pero con capacidad de veto y con un mal ejemplo de empresario, el presidente de la CEOE, que no paga a sus trabajadores. No se pondrán de acuerdo y el Gobierno de España, lastrado por su brazo sindical, echará la culpa a la falta de diálogo social de los empresarios y dedicará su política a parchear e improvisar medidas a corto plazo (planes E), a subir los impuestos, sobre todo el IVA y a resolver, con el dinero de todos, los problemas financieros de la banca (que ya se divisan para 2010), sin contraprestación alguna. Mientras tanto, familias, autónomos y pequeños y medianos empresarios, se ahogan esperando créditos; que si llegan son con cuentagotas y con diferenciales escandalosos, curiosamente cuando más barato está el dinero.

Cualquier empresario con un mínimo de formación que percibe que no va a cubrir su presupuesto a corto plazo, opta por reducir costes, intenta aumentar las ventas bajando precios, rebaja sus márgenes comerciales y busca financiación ajena o pone el dinero de su bolsillo. En ningún caso subirá los precios de sus productos para vender más, porque sabe que sucedería el efecto contrario y aún vendería menos. Esto es justamente lo que pretende el Gobierno para recaudar más, subir los impuestos.

En los años sesenta nuestra economía se sustentaba en cuatro pilares: el sector primario, el turismo, las empresas del INI y la construcción. Olvidado e ignorado el sector primario, desaparecidas las empresas del INI, el sector de la construcción en caída libre, les animo a Ustedes, señores del Gobierno a que acaben con el último sector rentable que nos queda, el Turismo, y no duden que con subidas como la del IVA acertarán de pleno.

¿Ineptos, ignorantes, prevaricadores? Dejémoslo en simplemente políticos, que así todos lo entendemos.

Francisco Gascón