Urgen ayudas tangibles para cambiar la dinámica destructiva de la crisis

 

Los recursos económicos para hacer frente a la recesión deben llegar de inmediato a las PYMEs para frenar el incremento del paroEl paro sigue creciendo a un ritmo frenético, la recesión económica es ya un hecho técnicamente reconocido por el INE desde ayer mismo, el grifo de los bancos sigue cerrado, la morosidad sigue creciendo y tanto supuesto esfuerzo para combatir la crisis parece que se queda en agua de borrajas mientras el drama económico crece.

Miles de familias ya no saben a qué agarrarse, la vorágine destructora de puestos de trabajo y de confianza en nuestra economía sigue dejando “cadáveres” por el camino, empresas que no soportan los impagados y la morosidad, autónomos que no ven la salida ni consiguen liquidez, etc, etc, etc. ¿Hay salida? Debería haberla después de tanta inyección económica que… ¿sabemos dónde está?

La recesión económica que sufrimos desde hace meses ya está técnicamente reconocida y viene a confirmar que los efectos de la crisis económica llegarán mucho más allá en los próximos meses. El incremento del número de parados sigue a un ritmo que apunta hacia los cuatro millones en España, y los datos más próximos nos dicen que en Alicante hay más de diez mil nuevos desempleados, con todo lo que ello implica.

Aún más cerca, basta con acercarse cualquier día a la oficina del Servef de Benidorm para ver las colas de personas que buscan empleo y de personas que se ha quedado sin él y se van al paro. Esta realidad está afectando inicialmnete a trabajadores inmigrantes de la construcción y del sector servicios, pero sus efectos siguen extendiéndose y siguen destruyéndose puestos de trabajo en otros sectores, como el comercio y la hostelería.

En nuestra ciudad la dinámica nacional repercute a todos los niveles, a pesar de que el turismo es un sector fuerte y Benidorm mantienen la ruptura de la estacionalidad, y repercute sobre todo porque el parón de la construcción también ha dejado aquí un vacío espectacular, desde trabajadores en la obra hasta decenas de agencias inmobiliarias que se han visto abocadas al cierre.

Empresas sanas

Pero quizá lo más grave que está provocando la crisis es que empresas que hasta hace pocos días eran sanas y rentables, y que siguen manteniendo demanda de servicios y una competitividad estable, ahora se ven ahogadas por retrasos en los pagos, por la falta de financiación bancaria o por la falta de confianza de pago a la hora de contratar. Es en este punto en el que el estancamiento crediticio de los bancos está haciendo más daño, porque los bancos se han impuesto sus propias normas, al margen de lo que les debería exigir el gobierno y, evidentemente, al margen de las necesidades de sus clientes.

Durante los últimos días hemos asistido a reuniones entre gobernantes y banqueros, a cruces de advertencias y sugerencias, a guiños y reproches que indignan a los empresarios y a los ciudadanos, que ven como mientras bancos y gobierno no se aclaran sobre la finalidad de los fondos siguen cerrando empresas, siguen las suspensiones de pagos, continúa la caída libre de la economía.

Impulsar la economía municipal

Parece que, además de las ayudas para realizar obras y proyectos con fondos del Estado generando trabajo en los diferentes municipios, el Gobierno Central está valorando la posibilidad de adoptar medidas que permitan obtener liquidez a los ayuntamientos para hacer frente a sus deudas con los proveedores. Si es usted uno de los muchos proveedores que no ha cobrado de cualquiera de nuestros ayuntamientos más cercanos, seguro que estará de acuerdo en que esa sería una solución para salvar a muchas empresas que han dado crédito de pago a los consistorios y ahora ven que les pueden dejar en la estacada, sin más.

Las economías municipales mueven muchos puestos de trabajo, puestos que se pueden perder si no se toman medidas directas y urgentes para ayudar a las PYMEs, a los autónomos, a quienes verdaderamente generan riqueza y empleo.

Ayudas tangibles

Concretando: lo que necesitan nuestra empresas son ayudas tangibles. Ayudas que no se queden por el camino, que no se depositen en los balances bancarios y que lleguen hasta quienes más lo necesitan para subsistir, para mantener el tejido productivo de nuestra sociedad a todos los niveles.

La crisis económica está acrecentándose por la pasividad de quienes deberían estar más activos que nunca, de quienes deberían moverse más que nunca para combatir la dinámica destructiva en la que estamos todos inmersos.

A TENER EN CUENTA

• Los bancos siguen conteniendo la concesión de créditos a empresas sanas que sólo necesitan un poco más de financiación para hacer frente a la crisis.

• La recesión económica continúa y las previsiones apuntan a un incremento del paro aún mayor al de los últimos meses.

• Crecen las suspensiones de pagos y la morosidad, pero eso no es óbice para que los principales bancos sigan arrojando balances positivos de beneficios.

PARADOJAS DE LA CRISIS    

Miles de autónomos y empresas sanas no obtienen de los bancos la financiación necesaria para hacer frente a la crisis, cuando de ello dependen miles de puestos de trabajo. Sin embargo, esta semana un diario deportivo de tirada nacional asegura que el Banco Santander dará un crédito al Real Madrid de 70 millones de euros para fichar a Cristiano Ronaldo. Sin entrar a valorar nada más, cuando menos parece “poco decoroso”, por no decir “obsceno”, que circulen estas noticias mientras que los propios bancos aseguran que el grifo del crédito no se puede abrir a la ligera. Si se llega a cerrar ese crédito… ¿Serán esos 70 millones de euros parte del paquete que impulsa el gobierno?